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Gastronomía, actividades al aire libre, ejercicio... ¡disfrutemos de esta Semana Santa!

Llega la Semana Santa y con ella algunos días para descansar y recuperar fuerzas. Este año, como el anterior, debemos cuidarnos para proteger a nuestros seres queridos que por su edad y su patología son personas de riesgo, pero no debemos mantenernos aislados de lo que acontece en estos días festivos.

En este artículo te explicamos cómo pasar una Semana Santa segura en compañía de un familiar con demencia.

Dar importancia a la actividad física y mental. Si el tiempo acompaña, un paseo a media mañana y realizar ejercicios de memoria, lenguaje o fluencia verbal mantendrá activa a la persona con deterioro cognitivo. Recomendamos seguir una pauta horaria para establecer una rutina fácil de seguir y de cumplir.

Preparar platos especiales. La Semana Santa también nos trae recetas tradicionales y postres típicos para disfrutar con la familia. Una buena actividad podría ser preparar algún plato típico de esta época del año junto a nuestro familiar con demencia, ya sean torrijas, pestiños, potajes… ¡e incluso la Mona de Pascua! Esto debe ser posible siempre y cuando estemos supervisando la actividad de la persona con deterioro cognitivo para acompañarla y evitar accidentes. Darle pequeñas tareas, como poner la mesa o dar forma a la masa, hará que se sienta útil.

No mantenernos aislados. Aunque no nos podamos desplazar a grandes distancias, ello no debería comportar permanecer en casa durante estos días festivos. Semana Santa solía ser una fecha para volver a nuestro lugar de origen, o al pueblo, y disfrutar de actividades al aire libre aprovechando la llegada de la primavera. Este año las restricciones siguen vigentes, pero podemos organizar actividades que recuerden a las que solíamos hacer, ya sea recuperando fotografías o vídeos de años anteriores o viendo unas de las ya clásicas películas que se emiten por televisión. Son actividades que podemos hacer en familia e integrando a la persona con demencia.

Descansar para seguir cuidando. Tan importante es ocuparnos de las personas con Alzheimer como garantizar el espacio de descanso y ocio para el cuidador. Estar pendiente de una persona con deterioro cognitivo es agotador física y mentalmente. Por eso el entorno de las personas cuidadoras pueden ayudar facilitando esos momentos en los que puedan disfrutar de estos días y descansar. Buscar ayuda de otros familiares o cuidadores, encontrar momentos para leer, escuchar música o distraernos con nuestros hobbies, así como pasear al lado del mar o en la montaña son momentos en los que podemos recuperar fuerzas y energía.

Desde Fundación ACE os deseamos una feliz Pascua.

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